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miércoles, septiembre 12, 2007

Gracias, amigo Anónimo

Y lo digo de corazón, sin sarcasmos, sin acritud y sin ánimo de polémica, aunque sí me va a permitir que comente su crítica. No lo hago con la intención de rechazarla de plano, sino con la idea de aclarar algunas cosas que no termino de entender. Paso a reproducir su crítica al completo, salvo las partes que no me atañen o no hablan del texto, y la iré comentando punto por punto. Las partes escritas por usted estarán en cursiva y las mías en negrita, para que no haya confusión entre quienes lean esta entrada del blog.

-He tomado por fin la gran decisión.
Con sólo leer estas primeras palabras, uno no sabe si quien le habla, o sea, usted, es un niño o juega a serlo.

Tal vez no haya sabido dárselo a entender, pero me parece extraño que piense que soy yo el que habla al lector. El texto está narrado en primera persona, siempre desde el punto de vista del protagonista. Si a estas alturas no ha deducido que se trata de una persona insegura e inmadura, no sé qué más debo hacer para dárselo a entender. Aquí debo pedir ayuda al resto de lectores del blog y en especial a Maritornes, si lee esta entrada. Siempre he creído que escribir en primera persona implica escribir desde el punto de vista del narrador, con sus manías y forma de expresarse, como quien escribe un diálogo en una novela y debe tratar de lograr que cada participante en dicho diálogo tenga su propia personalidad, forma de expresarse y muletillas. Por si lo había pensado, no se trata de un relato autobiográfico.

-... y la verdad es que no estarían muy mal encaminados.

He aquí que tenemos otro conjunto de palabras cuyo sentido gramatical denota perduración de características físicas y mentales propias de la infancia en la adolescencia o en la edad adulta. Vamos, que para un tío de 33 años poner eso...

Me remito a mi respuesta anterior. Vamos por el mismo camino.

-Debo reconocer que no siempre fui así, pero las circunstancias de la vida me hicieron cambiar.
Aquí, si hubieras puesto alguna circunstancia habría quedado "cojonudo", habrías satisfecho una de las ansias del lector, que es saber y conocer el pasado del "prota".

Gracias, lo tendré en cuenta para una nueva versión, aunque debo apuntar que el siguiente párrafo que comenta hace precisamente alusión a esto mismo que usted considera ausente.

-Tal vez fuera el trabajo del que me echaron por una cagada que yo no había cometido, la novia que me dejó por un tipo al que siendo generoso sólo podría calificar de “capullo”, o unos padres que murieron por culpa de un borracho que se saltó un semáforo y quedó en libertad sólo porque el policía que le tomó los datos debía de estar más borracho que él y no dio ni una.

¡Uf! Empecemos, cómo no, por el principio:
Al iniciar una oración de forma condicional, con un "tal vez", se le añade al lector cierta carga al tener que imaginar si "es o no es" lo que usted pone. Luego añades "... la novia que me dejó por un tipo", sin acotar la condicional, es decir, ¿la novia te dejó o no?
Luego, pones capullo entre comillas. ¿Por qué? ¿Acaso un hijo de puta no lo es? (Perdón)
Habría quedado mejor si hubieras enlazado ambas.

No entiendo que hay de negativo en esa "carga", cuando ni el propio protagonista sabe en realidad cuál fue el detonante de su cambio. De hecho, es otro de los aspectos del relato escritos expresamente para dar a entender la inmadurez del protagonista y su gran inseguridad. Por otra parte, tal vez me equivoque, pero la coma entre las dos primeras frases debería acotarlas de forma más que correcta.

-Hace unos años, me reía cuando, leyendo en Internet una página acerca de los “frikis"...
Aquí, el gerundio presenta un significado de desgana hacia la construcción de lo expresado. Se podría haber dispuesto las palabras de otra manera mucho más elegantes, de un modo más refinado.

Mea culpa, se me escapó el gerundio.

-... entonces que unos años más tarde, me encontraría frente a un ordenador...
No sé qué pretende con esa coma.

Tampoco yo, la verdad. Seguramente estaba pensando en otra frase que sí hubiera requerido coma y la cambié en el último momento. Lo tendré en cuenta.

-... para la que siempre me había considerado bastante negado.
Idem que al principio.

Idem mi respuesta.

En fin, seguiré otro día, me reclaman.
Adquiramos el conocimiento, que no pasa nada.
(Por cierto, en la editorial donde trabajo hay una gran cartera de autores extranjeros, ¿sabe por qué? Porque en España especulamos, buscamos el provecho, el beneficio en lo mercantil, probamos suerte. ¿Sabe cuantas copias y copias de copias nos llegó del Código y de Harry P.? De la primera, exactamente,206, y de la segunda, 80.


Sobre esto último, no puedo dejar de comentar un detalle: está usted asumiendo que busco escribir un Harry Potter o un Código da Vinci, y no puedo hacer menos que sacarle de su error. Además, dudo que yo le haya dado a entender nada que le permita afirmar semejante cosa tan tajantemente. Hasta el momento, he escrito un total de siete novelas, de las que en estos momentos estoy moviendo un par mientras repaso las demás, y en ningún caso he escrito temas parecidos a los que menciona. De hecho, ninguna de las dos novelas de las que habla me gustó. Si algún día llega a leer uno de mis manuscritos, bien porque se publica o bien porque llega a sus manos como editor, espero que quede convencido de lo que le digo. Es más, nunca he escrito ningún relato o novela de tema fantástico o histórico - conspiratorio.

Esto que viene ahora lo he escrito después de haber publicado la entrada anterior por primera vez. Como veo que ahora vamos de buen rollo, espero me permita criticar la redacción del comentario que ha dejado antes del que ha motivado esta entrada. Antes no había reparado en él, y no he podido dejar de extrañarme cuando he visto que usted, defensor de la buena literatura, me ha escrito la siguiente frase: "Tenemos a gente trabajando, que lee, subraya, masculla abominaciones... y cobra a fin de mes. ¿Y sabes para qué? Para que de cada 100 originales que nos llegan, tirar a la basura (entiéndase al contenedor azul)(porque no son reclamados) como poco 98 o 99". Lo siento, pero no puedo dejar de horrorizarme al ver dos frases entre paréntesis seguidas. ¿A usted mismo no le cuesta leer esa frase? No lo tome como una pataleta, sólo como una manera de ver que todos somos humanos. Y no se preocupe, no me causó dolor en el espíritu, hace falta mucho más que eso. Yo lo único que realmente odié de su primer comentario, y que comenté hasta la saciedad, fue su empleo de la palabra "basura", totalmente fuera de lugar.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy "troll". Creo que hemos quedado casi como amigos, o por lo menos en tabla técnica. No volveré a poner nada más por un tiempo. Tampoco creo que su intención sea escribir un Código o un Harry, ni mucho menos. Mi agresividad inicial se debe a que la materia prima nacional está muy degradada,y duele, en serio. Espero verle mejorar poco a poco, sé que lo hará. ¡Un saludo!

laia dijo...

Hola!
Tengo que reconocer que me da un poco de miedo comentar. Con lo cual ya te he anticipado, Jorge, que creo que tu relato es flojillo. Creo que "cuentas" demasiado y "muestras" muy poco, y eso es lo que le hace tan plano, tan lineal. La idea es buena pero le falta trabajo, como tú bien has dicho. Además, a mi modo de ver, no es verosímil su aprendizaje meteórico (en sí, esto es un tópico, además).
No me creo tan importante como para que mi opinión te escueza. Sólo es una opinión: si te sirve de algo lo que te digo, bien. Y si no, a olvidarlo.
Con tanta pasión como muestras, imagino (y espero) que pronto tengamos noticias tuyas "como escritor". Ojalá estas críticas negativas te valgan para endurecer la piel un poco, y es que la gente es muy, muy cruel.
Ánimo y adelante.
Un saludo muy cariñoso.

Anónimo dijo...

Hola:
Hace poco leí en tu blog que recibiste noticias de un agente literario con las iniciales J.M.R.A., que contacto contigo tras haber colgado tu novela en yoescribo.com. Creo que es muy fácil criticar a quién no conocemos. Yo soy otro de esos escritores que recibió un e-mail de este señor, comentándome lo mismo que a ti. Yo, por el contrario, le concedí un voto de confianza (nunca sabrás cuanto). Después de varios mes y medio esperando que fuera verdad lo que me había prometido, por fin se ha visto recompensada mi espera y mi confianza en él. Acabo de firmar con la editorial Vía Magna, y mi novela saldrá editada para esta primavera. Por consiguiente, si este señor me exige un 30% de comisión, creo que se lo ha ganado, pues ha trabajado muy duro para mí y ha confiado en mi obra. Creo que a veces debemos pensar que no todo el mundo es igual de incrédulo que Santo Tomás. Por lo demás, espero que tengas suerte. Otra cosa, si deseas contactar conmigo, facilitame un correo electrónico y te pasaré datos que confirman lo que acabo de decirte. Gracias.

Indil dijo...

Sólo quería recordarle al señor Troll que El Código Da Vinci también es un derivado (no uso la palabra copia, porque creo que no es exactamente así) de otra obra titulada El Enigma Sagrado.

Yo entiendo que las editoriales seleccionen en función de las obras completas que se les envían. Pero quizás haya buenos autores que han enviado obras no tan buenas. Creo que cada autor debe encontrar "su obra", esa que desarrolla todas sus capacidades. Lo demás, supongo que forma parte del proceso de aprendizaje de cada uno.

Y como es mi primer comentario, pues dejarte un saludo. He llegado aquí link tras link (aún me estoy preguntando cómo jejejeje) y la verdad es que me ha resultado muy interesante. Yo escribo también, aunque nunca he presentado ningún texto a nada, la verdad. Supongo que me da un poco de miedo enfrentarme a la opinión de los expertos.

Un saludo!!!

El predicador y su seis tiros dijo...

Sólo un apunte. El código Da Vinci no es una obra derivada, es una amalgama de teorías pseudohistóricas amparadas en estudios de gente que pretende darse publicidad mediante el escándalo, y cualquiera que tenga un cierto nivel de historia política y social de la Edad Media y Contemporánea lo sabe. Eso por no hablar del excelente plagio de ideas e intenciones a la obra de Peter Berling, bastante anterior a ésta. Sin embargo es un éxito editorial precisamente por eso, por darle basura a quien la degusta y la saborea, ya que el nivel cultural medio de un lector cualquiera (tengamos en cuenta que hablamos a nivel mundial, o al menos occidental) es como para cortarse las venas a bocados.
Lo realmente sajante de ese autor, es el infame prefacio donde jura y perjura el muy cabrón la verdad de sus aseveraciones. Desde JJ Benítez en su caballo de troya no había visto a nadie con tanto morro...