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martes, septiembre 18, 2007

Coedición, esa gran desconocida

Hace poco recibí un email de una editorial que, aparte de edición tradicional, ofrece la posibilidad de coedición, lo cual me ha llevado a escribir esta pequeña reflexión sobre dicha modalidad de edición. No voy a nombrar a la editorial en cuestión, ya que esta gente sí va de cara con sus autores y les deja claro lo que hay. Además, llevan poco tiempo en esto y no tengo intención de perjudicarles, lo cual no es el objetivo del presente artículo.

La coedición, prima hermana de la autoedición, te la suelen vender de varias formas, unas más sinceras que otras. Conocidas son editoriales como Entrelíneas, de la que ya hablé largo y tendido en su momento, o Atlantis. Ambas son del tipo de editorial que no te dice nada sobre la coedición prácticamente hasta el momento de firmar el contrato y, en el caso de la primera, ha habido incluso casos en los que han amenzado a los autores que se han negado a firmar, alegando que no les conviene hablar del contrato que les han ofrecido, por el desprestigio que les supondría. Van más allá, incluyendo en su web un decálogo sobre lo que debe ser una buena editorial, que advierte a los autores de editoriales como ellos mismos, pero eso ya es harina de otro costal.

En ocasiones anteriores, y en foros como el de bibliotecasvirtuales.com, he reiterado que no estoy totalmente en contra de la coedición, siempre que el autor sea consciente de dónde se está metiendo y el editor le deje claro que le "publica" porque le paga, no porque vaya a ser el nuevo best-seller del año, aunque este caso es más raro que ver volar a un burro. Muchos autores, unos por desconocimiento y otros por estar ya desesperados después de haber enviado su amado manuscrito a las "grandes"(*) editoriales, para recibir sólo cartas de rechazo, se dejan seducir por los cantos de sirena de estos editores, a los que se les llena la boca con "royalties", beneficios altos, presentaciones y demás zarandajas, aunque en muchos casos no cumplen con lo prometido. A mí mismo me han ofrecido ya en varias ocasiones la coedición (en la mayoría de los casos las propuestas vinieron de gente que ni siquiera había leído un manuscrito mío completo, manda narices), y sólo una vez me la ofrecieron sin tapujos y sin trampa ni cartón. Las palabras de la persona que me hizo la oferta fueron, más o menos, las siguientes: "Ahora eres un escritor desconocido y nosotros una editorial pequeña, por lo que te podría ofrecer una coedición para tu primera novela. Si esa novela tiene suficiente éxito, para posteriores obras ya negociaríamos un contrato de edición tradicional en el que no tuvieras que pagar nada.". A pesar del repelús que me da la coedición, reconozco que esa persona se ganó mi respeto, al menos por su sinceridad. No tengo intención de coeditar, primero porque tengo una hipoteca que pagar y ni ganas ni disponibilidad para desembolsar las burradas de entre 3.000 y 4.000 euros que suelen pedir por ediciones con tiradas ridículas, y segundo, porque sé positivamente (y porque yo mismo lo hago) que gran parte de mis potenciales lectores no me tomarían en serio por haber tenido que pagar para ver mi obra editada. Vale que mi padre, por poner un ejemplo, lee casi cualquier cosa que pasa por sus manos y no sabe qué es la coedición o si lo normal es que te paguen por editar o seas tú quien deba pagar, pero hay mucha gente que sí lo sabe, y cualquier crítica literaria sobre cualquier de mis obras que incluyera una referencia a que hubiera tenido que pagar por publicarla, sería una crítica negativa.

Por otra parte, hay un detalle que me hace una especial gracia: sé que no es lo que ocurre en todos los casos, pero no deja de ser curioso lo mal editados y corregidos que se publican algunos títulos cuyos autores se han acogido a la coedición. Sé, gracias a Maritornes, autora del blog "Corte y corrección", que muchas de estas editoriales de coedición contratan a correctores ortográficos y de estilo para que arreglen los bodrios que algunos autores tratan de coeditar, pero también sé de casos en los que las novelas (sin haber sido autoeditadas) han salido a la calle con todos los fallos que el autor había cometido durante su redacción. ¿Acaso los 3.000 á 4.000 euros abonados, que se supone cubren el 50% de los costes, no dan derecho a un servicio de corrección? Si una editorial "seria", que apuesta por uno sin cobrarle, contrata correctores (a los que, como es lógico, hay que pagar) para que la novela llegue al mercado en las mejores condiciones, ¿cómo se entiende que las que sí te cobran no te den ese servicio?

Sigo pensando que cada uno es libre de hacer lo que quiera con sus textos y de decidir si desea pagar o no, pero sigo pensando también que la autoedición y la coedición pueden suponer grandes errores en la carrera de alguien que realmente desee escribir y que sus obras lleguen a la gente. Si buscas tener en tapa dura aquella colección de poesías que le escribiste a tu novia antes de casaros, me parece perfecto que lo quieras hacer, pero para eso te va a una imprenta directamente, donde te saldrá más barato. Si lo que buscas es publicar y que todo el mundo tenga la oportunidad de acceder a tu obra, piénsate mucho si confías en ella. Si no confías en que tu obra sea suficientemente buena como para ser publicada, pero a pesar de eso, sigues queriendo hacerlo, allá tú con lo que haces con tu dinero. Si, por el contrario, confías en la calidad de tus obras, éstas saldran a relucir más tarde o más temprano, y en elgún lugar habrá una editorial tradicional dispuesta a publicarla y difundirla. Los buenos textos no suelen durar demasiado tiempo en el cajón.

(*) Grandes en tamaño, lo cual no siempre significa grandes en trabajo con el autor o en calidad de edición.

12 comentarios:

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Jorge:
He descubierto tu blog y me ha parecido muy interesante. Hay para pasarse más por aquí. De momento te he dejado un privado en foros latinos. A ver si me contestas, y contactamos. Un abrazo:
El árabe, o Tadeo

Leticia Zárate dijo...

Hola, he llegado a tu blog en la búsqueda de blogs interesantes. Soy, como tú, escritora, aunque me hallo aún en las etapas iniciales del oficio.
Por lo que he leído en tu blog, creo que me resultará bastante instructivo leerte seguido.
Visita mi blog si te apetece.
Saludos desde Mérida, Yucatán, México.

Anónimo dijo...

Hola Jorge:
Me gustó tu blog, quizá porque estoy a la espera de que una editorial de las llamadas grandes me de una respuesta sobre el manuscrito que les he enviado. En verdad, como quizá le sucede a la mayoría de escritores noveles, confío en mi obra, sobre todo por haber trabajado más de cinco años en ella. Si obtuviese una contestación negativa, veré qué opciones se presentan. De todos modos, sería bueno contactarme con otros que comenzaron con este apasionante camino de las letras. Recibe un caluroso abrazo.

victorhugomoreno@ciudad.com.ar

Indil Amh Shere dijo...

Mmmmmmm había oído hablar de la coedición, pero nunca imaginé que fuera tan cara como tu cuentas en tus entradas ¡4000 €! De verdad que no me lo podía ni imaginar.
La verdad es que me está resultando muy instructivo el blog, no por que piense en enviar nada a ninguna editorial, al menos de momento, sino por que es interesante como se mueve ese mundo. Espero que tengas mucha suerte.
Saludos!!

AdR dijo...

Gracias por toda la informacion que das...

aqui un escritor frustrado... o no publicado, o un tanto agobiado, o simplemente escritor... como quieras llamarlo.

Un abrazo

Eva dijo...

Muy interesante lo que cuentas.Tengo mails guardados de varias editoriales que ofrecen tanto la edición como la autoedición y opino como tú. Paciencia, es el secreto.

Samuel dijo...

Hola Jorge,
me parece interesante tu blog, pero creo que la coedición no siempre es tan mala como la pintan. Ni que decir tiene que en ocasiones la coedición se termina convirtiendo en una autoedición por el alto gasto que supone. Pero, perdona que discrepe contigo sobre la fuerza de un libro que ha sido publicado bajo gastos del autor. Existen infinidad de libros buenos, conocidos, que han tenido que ver la luz a través de la coedición. Buen ejemplo de ello tenemos "El Código Davinci" una novela que conocida en todo el mundo, y cuyo autor tuvo que coeditar su obra para entrar en este difícil mercado de las letras. ¡OJO! creo que para coeditar hay que tener mucho cuidado (números de ejemplares...) pues la edición puede hipotecarnos. Soy escritor novel, he escrito una novela y estoy acabando la segunda, y la primera no ha visto la luz todavía. Espero que tengáis mucha suerte. Soy de Madrid, si alguien quiere contarme sus anécdotas literarias aquí tiene un amigo que le va a escuchar. E-mail xamuelem@hotmail.com SUERTE Y MUCHO ANIMO.

Samuel dijo...

Hola Jorge,
me parece interesante tu blog, pero creo que la coedición no siempre es tan mala como la pintan. Ni que decir tiene que en ocasiones la coedición se termina convirtiendo en una autoedición por el alto gasto que supone. Pero, perdona que discrepe contigo sobre la fuerza de un libro que ha sido publicado bajo gastos del autor. Existen infinidad de libros buenos, conocidos, que han tenido que ver la luz a través de la coedición. Buen ejemplo de ello tenemos "El Código Davinci" una novela que conocida en todo el mundo, y cuyo autor tuvo que coeditar su obra para entrar en este difícil mercado de las letras. ¡OJO! creo que para coeditar hay que tener mucho cuidado (números de ejemplares...) pues la edición puede hipotecarnos. Soy escritor novel, he escrito una novela y estoy acabando la segunda, y la primera no ha visto la luz todavía. Espero que tengáis mucha suerte. Soy de Madrid, si alguien quiere contarme sus anécdotas literarias aquí tiene un amigo que le va a escuchar. E-mail xamuelem@hotmail.com SUERTE Y MUCHO ANIMO.

Desi dijo...

Estoy de acuerdo con Samuel. La coedición puede ser muy interesante, yo de hecho estoy a puntito de probar. Mi caso: soy escritora principiante, correctora y estudiante. Casi no tengo tiempo de escribir, apenas he reunido unos cuantos relatos que puedan calificarse como tales. Son lo único que tengo para publicar, ¿por qué no hacerlo mediante coedición? Éste es mi caso, y por unos 100 euros voy a ser leída, tres de mis relatos (dentro de una antología de relatos de más autores) podrán llegar a la gente, y si sale bien, a parte de ganar un dinerito con textos que de otro modo no tendrían salida (al menos, hasta quién sabe cuándo) tendré algo en mi currículum literario y ése estímulo para escribir más. :)

DIANA RUIZ CAMPILLO dijo...

Igualmente concuerdo con Samuel. La coedición se presenta como una opción muy valedera para el escritor que quiere que su obra vea la luz y sea leída, -que es lo que finalmente esperamos como escritores...o no?-. Es además una opción bastante antigua y gracias a la cual grandes obras llegaron a nuestras manos...que tal por ejemplo "El Túnel" del genial Ernesto Sábato?. Sí señores, Sábato logró publicar en Editorial Sur su fascinante novela, gracias al dinero prestado por un amigo, él pagó todos los gastos de edición de El Túnel, después de haber recorrido con su manuscrito las editoriales en Buenos Aires sin éxito alguno. Lo que sucedió después con Sábato y su obra todos lo conocemos, por lo tanto concluyo, que yo, en particular prefiero apostar por la coedición, después que la propuesta sea seria, franca, abierta y viable, antes que mis archivos solo sean leídos por mi, y que solo sirvan para ocupar un lugar en el disco duro de mi computador.

DIANA RUIZ CAMPILLO dijo...

Concuerdo con Samuel y con Desi. La coedición se presenta como una opción valedera y para nada novedosa, sino pensemos en los grandes como Ernesto Sábato que en 1946 y después de haber recorrido todas las editoriales en Buenos Aires con el manuscrito de su obra "El Túnel" y que cansado del rechazo y la indiferencia, decidió pagar a la Editorial Sur por la publicación de su obra, un amigo le prestó el dinero y así El Túnel vio la luz. Lo que sucedió después con Sábato y su obra es del conocimiento de todos, pero nos hace reflexionar que a final de cuentas...escribimos para que nuestras obras sean leídas y con ellas contribuyamos a enriquecer el universo de las letras para nutrir el mundo real, desnutrido por la ignorancia, la dejadez y la indiferencia a la cultura. Yo por mi parte, prefiero apostar por una propuesta de coedición-siempre y cuando sea seria, abierta, franca y viable-a dejar morir en el anonimato mis obras y que queden solo para enriquecer...el disco duro de mi computador. Exitos y ánimo a todos!

Iria Beltrán Gonzalo dijo...

Hola, felicidades por la entrada, ya que el asunto de la autoedición, coedición y edición tradicional es bastante peliagudo. Yo no he publicado más que colaboraciones en revistas y tengo un borrador en mi mail para enviar un poemario a un grupo editorial de Madrid. No voy a aventurarme así sin más, puesto que llamé a la editorial en cuestión y me dijeron que no autoeditaban, cosa que no es cierta. Un sello es de autoedición, otro de tradicional "para consagrados" (eso me dijeron) y el resto son de coedición, con la excusa de que el autor compre una serie de ejemplares "para su promoción", como si fuera un "artista", y que garantice así un número mínimo de ventas. Tampoco figura política de protección de datos o donde consultar, rectificar o solicitar la baja de tales datos que les suministras, tienes que pedírselo al responsable del grupo editorial.

A Victor Hugo, decirle que si ha enviado el manuscrito a una editorial "grande", debería haberlo hecho recomendado. Los grandes se mueven por aquellos a quienes conocen. Así hacen negocios y no se pillan las manos. Tienen que saber con quién trabajan y si van a sacar algo en limpio y SIEMPRE van a querer sacar algo en limpio: no arriesgan.
Saludos!!!