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martes, abril 05, 2011

Esto empieza a ser cansino

Hoy he recibido un contrato de edición por email. No se trataba de un contrato listo para firmar, sino un modelo de contrato de una editorial que ya hace un par de meses había mostrado bastante interés en publicar un manuscrito mío. Era un contrato estándar, con sus cláusulas estándar, su 10% del PVP de cada ejemplar vendido para el autor, su 50% para el autor en el caso de que la editorial venda los derechos de edición en otros idiomas, sus 10 ejemplares gratuitos para el autor, su 50% de descuento para el autor cuando quiera comprar ejemplares adicionales, etc. Lo que se dice, un contrato estándar. Siempre hay flecos, y siempre hay detalles que pulir y negociar para casos concretos, pero ese contrato tenía las cláusulas básicas que uno espera encontrar en un contrato de edición estándar.

¿Que por qué digo que esto empieza a resultar cansino? Porque por detrás, por email y, por así decirlo, por lo bajo, me han comunicado que entre sus condiciones de publicación solicitan una "aportación voluntaria" al autor para la impresión del libro. Unas líneas más abajo, pasaban a comentar que desde hace unos meses es imprescindible. Vaya, voluntaria e imprescindible. Eso a mí me suena a "por narices". Pues bien, tras pedir que me aclarasen eso de la "aportación voluntaria" y recalcar que muy voluntaria no será si es imprescindible, me han remitido otro email en el que me decían que no superaría los 900 euros, como si eso fuera una minucia.

En fin, como podréis imaginar, he dicho que no, y esta vez me quedo con un sabor de boca más amargo que otras. Sobre todo porque de pronto me veo leyendo un contrato de edición normal, sin trampas, y después una "aportación voluntaria" que no aparece en el contrato, lo cual la convierte en algo que aparentemente no existe, pero algo que, las editoriales que abiertamente admiten dedicarse a la coedición, al menos incluyen en el contrato. Porque, ¿cuál será el concepto de dicha aportación? Pues probablemente, que yo compre todos y cada uno de los ejemplares de la primera edición, o la gran mayoría, con ese 50% de descuento del que me hablaban en el contrato. Con eso, la editorial ya cubre los gastos de la impresión y hala, a vivir.

Como en otras ocasiones, y por razones obvias, no incluiré el nombre de la editorial. Sé de gente que ha publicado en el pasado en esa editorial sin pagar (por ejemplo, por premios literarios) y no quiero perjudicar a nadie que no lo merece. Lo único que quiero dejar claro con todo esto, es que debéis andar con muchísimo cuidado, y dejar atados todos los detalles de una edición antes de firmar nada. Cuidado con los cantos de sirena y los halagos. Ante la más mínima duda preguntad. Así es como yo he conseguido tener claro que estaba de nuevo ante una coedición encubierta, porque aunque la editorial suscriba con el autor un contrato de edición estándar, por debajo de la mesa le exige un pago. Y quien piense que 900 euros son una minucia, es que le sobra el dinero.

Saludos a todos.

1 comentario:

Minnie Mousse dijo...

Pues en mi pueblo eso de "aportación voluntaria" (que luego, para colmo, tan voluntaria no es) se llama coedición, aunque ellos lo negarán con todos sus dientes.