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miércoles, abril 14, 2010

El lado agridulce del mundo literario

Estoy seguro de que no soy el único (ni lo seré) que ha recibido negativas de editoriales plagadas de elogios. De hecho, ayer mismo recibí la última.

Se trata de una editorial bastante conocida en su género (comic, no voy a dar más datos, al menos de momento) que acaba de iniciar una línea de novela. En cuanto me enteré, les envié un resumen de uno de mis manuscritos, concretamente aquel que se quedó en puertas de ser representado por la agencia Sandra Bruna.

El caso en cuestión es que el editor, o quien quiera que leyera mi manuscrito, se deshace en elogios hacia el mismo y mi modo de escribir y de narrar la historia, para finalizar con el habitual "pero no encaja en nuestra línea". Tras jarro de agua fría, como en otras ocasiones, me desea la mejor suerte del mundo.

Sé que debería estar contento (muchos me lo han repetido en otras ocasiones al recibir mensajes similares) pero estas respuestas me siguen dejando un sabor de boca más agrio que dulce. Si tanto les gusta como escribo, ¿cómo es que no lo publican? En fin, supongo que es como todo: dar con el editor adecuado, en el momento adecuado, y con la obra adecuada. De todos modos, en este caso también tuvieron el detalle de dejarme claro en qué líneas quieren centrar la colección de novela, por lo que tienen ya en su buzón de correo el resumen de un manuscrito que sí se encuadra en una de esas líneas. Espero que el estilo les guste de igual modo que con el otro y les dé menos miedo publicarlo.

Por otro lado, creo que ha llegado el momento de desvelar por qué llevo tanto tiempo sin prestar demasiada atención al blog. Como dicen en una de mis películas favoritas: "Una explicación os debo, y esa explicación que os debo, os la voy a dar".

El motivo no es otro que lo que me llegué a quemar en este mundo literario nuestro, principalmente en el último año. Pocas personas lo saben, pero estuve a punto de publicar una novela, precisamente esta que acaba de elogiar la editorial que ha motivado este post. Pero todo se fue al garete, se torció, o, hablando mal y pronto, se fue a la mierda.

El año pasado, allá por el mes de marzo, recibí un email de un editor que estaba evaluando la mencionada novela. Para mi sorpresa, quería publicarla, y encima, no me iba a cobrar por ello. Como podréis imaginar, estaba que no me lo creía, y tal vez es lo que debía haber hecho: no creérmelo.

En menos de un mes, el editor, tenía una presentación en Bilbao, lo que me permitía concertar una entrevista personal, ver el contrato en papel (ya lo tenía en pdf y era bueno) y firmarlo en el momento. Por desgracia, había un factor con el que no contaba: la economía.

Se trataba de una editorial andaluza (cuyo nombre omitiré) que iba a presentar mi novela, junto con unas cuantas más, a la convocatoria de subvenciones de la Junta de Andalucía, cuya resolución se conocería tras el verano de 2009. Desde el primer momento, me aseguraron que la publicación en septiembre dependería de las ayudas, pero que incluso en el caso de que éstas no les fueran concedidas, confiaban en poder publicar la novela por sus propios medios para finales de noviembre en el peor de los casos.

Pues bien, ese no fue el peor de los casos. La mencionada editorial apenas recibió subvenciones y sólo les dieron una pequeña cantidad por algo que habían publicado en 2008, pero nada para los proyectos que presentaban de cara a 2009. Cuando esto se supo, el editor no tardó mucho en desmarcarse de mi novela y mencionar la crisis, para indicar que mi novela no sería publicada en 2009, y muy difícilmente en 2010. Tras darle unas cuantas vueltas, y tener la confirmación (tampoco me hacía falta mucho más) de que les sería totalmente imposible cumplir con los plazos, y que mi novela había pasado oficialmente a un segundo plano (o más abajo) en las prioridades de la editorial, rescindimos el contrato.

Como supondréis, ando desde entonces un tanto quemado, aunque eso no es lo peor. Sólo un mes después de haber firmado el contrato con la mencionada editorial, recibí un email de otra editorial, también andaluza, interesada en publicar la novela. Y un par de días después, otro email, en este caso de una agencia literaria que se mostraba interesada en representarlo. Iluso de mí, con la firma del contrato aún fresca, decliné amablemente ambos ofrecimientos, y hoy es todavía el día en el que no he terminado de arrepentirme. Después del fiasco, contacté con la editorial y la agencia y les hice saber que el manuscrito volvía a estar disponible (sin entrar en detalles innecesarios) y nunca recibí respuesta. Como ya he dicho antes, esto se trata de dar con la persona adecuada en el momento adecuado, y el momento en el que debía encontrar a esa editorial y/o esa agencia literaria, pasó. Llamadlo crisis o simplemente mala suerte. Yo lo llamo simple y llanamente putada, y con mayúsculas.

De todos modos, no os preocupéis, que ya he decidido no cortarme las venas y dejármelas largas. El manuscrito en cuestión, junto con otros dos, anda moviéndose, aunque hace tiempo que nadie me responde, excepto el email de ayer. En fin, tal vez sea cuestión de tiempo, como otros me han dicho en el pasado (y me lo volverán a decir, estoy seguro) pero esto quema un poco.

A este paso, acabaré batiendo el record de 27 rechazos de Ernest Hemingway.

9 comentarios:

José Antonio López Rastoll dijo...

Hola Jorge,

Te sigo desde hace un tiempo y espero que consigas publicar esa novela. Yo también escribo y sé lo que es esto.
Una amiga bloguera mía se quedó a las puertas de ganar nada menos que el premio Azorín de novela, y no se la han publicado. Es de locos.
Un abrazo.

Joan dijo...

Hola, estoy siguiendo tu blog. ¿Que te ha pasado con Sandra Bruna? ¿Porque no te han aceptado?

Jorge Urreta dijo...

Buenos días Joan,

Supongo que Sandra Bruna no vio vendible el manuscrito. Es una pena, porque fue prácticamente en el último paso del proceso. El lector al que se lo habían asignado emitió un informe de lectura positivo, pero en el último momento, cuando supongo que la propia Sandra Bruna revisa los manuscritos que han pasado el filtro inicial, decidieron no representarme.

En fin, como digo siempre, a seguir buscando, como con los premios de los yogures.

Lic. Enrique Dueñas G. dijo...

esta buenisima esa ultima frase de que vas a batir el record de 27 rechazos de Ernest Hemiway.

Yo con el primer rechazo de Mc Graw Hill, no me he podido recuperar y no es hasta cinco a;os despues o mas que estoy pensando en volver a intentar pero por segunda vez.

muchas gracias por las explicaciones sobre agecias literarias, siempre les he tenido desconfianza.

Saludes, Enrique D.

Morgan dijo...

Amigo, se cuanto te jodió ese toque de mala suerte.
Conicí la editorial ya lo sabes y aun pertenezco a la segunda como también conoces.
Piensa que a veces no todo es publicar, que a veces tampoco firmar contratos es la panacea porque esa misma editorial que te lo ponía todo de color de rosa . luego resulta que no cumple ni la mitad de lo que firmó.
Pero tú no desesperes que tu dia llegará.
sólo sigue escribiendo.
Un beso Jorge.

Fátima dijo...

Los escritores somos en gran medida idealistas y románticos. Creamos un microcosmos personal en que visitamos cada vez que emprendemos la creación de una obra. Si despues decidimos sacar nuestra creación al exterior nos topamos con el complicado mundo de los negocios. Yo he optado por la autoedición, he recurrido a mi ayuntamiento para que me cedieran una sala para presentarlo, a los periódicos y revistas locales y provinciales para darme publicidad, he autogestionado su edición y venta. Hoy 500 ejemplares de LA GUINDA DEL PASTEL de FÁTIMA RICÓN SILVA, están en manos de lectores, a la venta en centros EROSKI, en librerias particulares del PAIS VASCO, LOGROÑO Y PAMPLONA.Sigo luchando con ilusión y energía para que mi novela sea conocida por el mundo.

Ivan Prado Sejas dijo...

Hola:
Acá desde Bolivia. Por acá la situación de los escritores es mucho más dramática, puesto que existen pocas editoriales, y con una llegada muy limitada (local y nacional).
Solo te publican si eres escritor ya conocido, con varios premios encima. O sea que ser novel es pecado.
Si eres escritor novel, algunas editoras te aceptan editar, pero tu pagas el 50% de los costos de edición. Y en verdad, haciendo cálculos, ese porcentaje cubre todo el costo del libro, y la editora, se beneficia "gratis", con tu autoría y con la plata que das para la impresión.
Entonces, un amigo me decía que era mejor editar uno mismo, y lanzarse a la venta de libros propios.
Personalmente, edité algunos libros en Lulu.com, pero veo que el negocio es para ellos.

Por lo que he estado viendo, el asunto es insistir e insistir, si a uno le gusta escribir. Mejorar el estilo cada día. Ver nuevas estrategias para que nuestras obras sean publicadas...

Me parece que una estrategia es presentarse a concursos y más concursos, aun sabiendo que hay concursos arreglados, amañados, etc., etc. En algun, momento puedes ganar algun concurso. Ejemplos, hay. Conozco algunos que ganaron en buena ley.

El hecho de que no ganes un concurso puede significar:
a) Que tu obra no tenga el nivel esperado. (Entonces, debes mejorar, mejorar y mejorar...)
b) Ya se tiene el nombre del ganador antes de calificar las obras.
c) El jurado no tiene la capacidad o especialización para calificar tu obra.
d) Tú obra no es leida, puesto que se presentaron miles a concurso, y se eligieron al azar la obras a ser leidas.
e) Te dijeron que era un concurso internacional, pero ocurre que solo premian a los nacionales.

En esta espera, no vale la pena deprimirse y desmotivarse. Prefiero pensar que fue el item a, el que me toco vivir con alguna obra mia, cuando participé en algún concurso. Entonces, estoy en el intento de mejorar cada día más.

Yo podría decir que aquellos que nacieron en Europa, en USA tienen suerte, puesto que si en algún momento les va bien, seguramente es como haber despegado en un cohete. Aquellos que hemos nacido en países del tercer mundo tenemos que remar, remar, y remar...
Un saludo

eigual dijo...

He llegado a tu blog, buscando en google: mi novela solo tiene 100 paginas.

No entiendo como un escritor, al que presupongo tan bueno, no tiene por aquí visible su dirección de correo electrónico o alguna forma de contacto.

Así que te he tenido que dejar este comentario.

Me haría ilusión poder escribirte de forma más privada, todo sobre la escritura.

Si tienes tiempo y te acuerdas, pasa por mi blog y me dejas tu dirección.

Un saludo y ánimo.

www.escriboaqui.es

Jorge Urreta dijo...

Pues gracias, eigual, por el comentario, primero por los elogios y segundo, porque me ha servido para descubrir que había olvidado activar la casilla para que mi email se vea en el perfil de Blogger. Y yo estaba convencido de haberlo hecho.

De todos modos, te enviaré un email en los próximos minutos.